miércoles, 5 de febrero de 2014

NEW YEAR´S RESOLUTIONS

Arranco el año con la triste noticia del fallecimiento de Colin McGeoch, escocés-barakaldés, profesor de inglés, hincha del Celtic de Glasgow (su ciudad natal) y padre de dos hijos. Marchó de su tierra el día después de que los Sex Pistols liaran la marimorena en la BBC y se casó con una barakaldesa junto a la que montó "McGeoch School of English", una academia por la que muchos pasamos aprendiendo "phrasal verbs", preposiciones, vocabulario y sobre todo Humanidad. Porque Colin lo mismo te hablaba del sistema electoral británico que del “poll-tax” que de las costumbres culinarias británicas. Siempre educado, jovial y mordaz. De veras que lamento su pérdida.


Un día nos habló de lo que en el mundo anglosajón se denominan “New Year´s Resolutions”. Son esos propósitos de enmienda que todos hacemos al comenzar el nuevo año, pensando, tal vez con cierta ingenuidad, que con el eco de la última campanada nos desprendemos del viejo “yo” y emprendemos un nuevo camino en cuyo discurrir enmendaremos todos los vicios, desidias y abandonos que han plagado nuestra existencia durante el año que ya expira. Todos tenemos propósitos de ese tipo: leer más, hacer deporte, prestar más atención a la gente que nos quiere… 

Yo he hecho los míos y pienso cumplirlos. Al menos lo intentaré hasta el tañido de la última campanada de 2014. Uno de ellos es recuperar este rincón de reflexión que abrí hace ya dos años y que he abandonado lamentablemente. Como tantas otras cosas. Somos lo que dejamos atrás tanto como lo que ansiamos encontrar a la vuelta de la esquina. Recuperando viejos propósitos (“Old Year´s resolutions?”) nos damos un motivo de esperanza a nosotros mismos: aún somos recuperables. Que no decaiga el ánimo: que todos somos recuperables y todos somos necesarios. 

2 comentarios:

  1. Rest in peace Colin. I will always remember you as one of the greatest men I have ever known.
    Keith.

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  2. Uffffff ya han pasado cuatro años de su muerte y le recuerdo muy a menudo. A mi me gustaba desde que empecé a darlo en el colegio, pero fue con y por Colin con quien definitivamente decidí que algún día me ganaría la vida en algo relacionado con el inglés. Siempre que me encontraba con él acabábamos charlando un buen rato o tomando algo como dos buenos amigos. También estuvo para mi cuando estudiaba y necesité su ayuda. Colin es de esas personas que te marca y para bien.
    Gracias Carlos por recordar la figura de Colin.
    Riki Bilbao

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